Tuve la fortuna de ser su alumno y aprender de él muchas de las pocas cosas que sé de fotografía, no a nivel técnico, si no a nivel humano. Recomiendo encarecidamente toda su obra como uno de los pocos fotógrafos que ha sabido fotografíar el silencio del alma. Mi humilde homenaje en este retrato fotográfico que pude realizarle el mismo año en que recibió el Premio Nacional de Fotografía.
Gracias Humberto.
alejandro m e

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